Mi nombre es Tobías. Tengo veinte y seis años. Vivo en un departamento nuevo hace unos meses. Vivo solo. Antes vivía con mi padre y mi madre, quienes sin embargo han podido no continuar en esta vida, quienes han podido no conocerme o quienes han podido no tener otra niña que es mi hermana que por la tanto no hubiese tenido nombre, no se me hubiese llamado ni Mariana ni nada. Hoy es sábado trece, mañana es catorce, mi cumpleaños. Nací hace ya casi veinte y siete años en una clínica de Lima y he vivido con mis padres y mi hermana más o menos veinte y seis años de mi vida en una sola casa. Estudié en un colegio británico peruano y en una universidad, donde me especialicé en ingeniería civil. Mañana tengo una entrevista de trabajo. Sé que si me aceptan me pondrán en un puesto chico, pues soy joven y recién estoy sacando mi licenciatura. En fin creo que tendré que aceptarlo, pues así es la vida y si sigo así de bien con lo que me gusta, luego quizás me ascenderán y cumpliré mi sueño, aunque sé bien que podría no entrar al trabajo, que me podría perder en el mal camino y me podría ir mal. Pero eso no me va a pasar a mí. No ahora. Ahora estoy en un momento digamos bueno como puede tener cualquiera, desde un rey hasta un mendigo. Ahora me siento tranquilo, satisfecho conmigo mismo, aunque sé bien que, en cualquier momento alguien podría morir, vivir, nacer, sufrir para que yo cambie y me desestabilice o quizás me estabilice más. Todo puede pasar.
Hoy es sábado, estoy solo en mi departamento. Hace mucho calor como toda la semana lo ha hecho. Sé que todo puede pasar o de pronto puede dejar pasar para mí, sé que estoy vivo, sano y solo, pero también sé que todo puede cambiar de buenas a primeras. Ahora por fin lo sé.
Hace unos instantes me asomé a la ventana, miré por ella el sol que desaparecía y que dejaba pequeños dibujos rojos y rosados y anaranjados, por los que paseaban palomas volando, aterrizando con las alas abiertas y sin moverlas como si no pudieran, que de pronto bajaban y las dejaba de ver. Ahí me di cuenta de todo, me di cuenta que yo de todas formas iba a morir.


No hay comentarios:
Publicar un comentario