miércoles, 28 de octubre de 2009

Cuando el corazón deja de latir

Alberto, Alicia, Farrah y Michael

Si bien allá, por los países desarrollados, comentan—y sufren—las inminentes muertes de Michael Jackson y Farrah Fawcett, acá además de esas, hacen noticia también las de nuestra Alicia Delgado y la de Andrade, ex alcalde de Lima. Y ahora viene casi obligadamente esa pregunta acaso supersticiosa que no tarda en instalarse en cada boca de cada persona: ¿Nos “ataca” una epidemia de muertes, por qué? La respuesta puede ser una de las siguientes: represalia de Dios contra la política (en el caso particular de Andrade), trilogía artística (en el caso de los otros tres), entre otras que son dichas con tremenda seguridad por muchos y que sin embargo no aseguran nada. El único hecho real y seguro es que estos cuatro personajes están muertos. ¿Pero a qué se debe esto? Esto se debe a un factor que se llama el ciclo de la vida. Todos estamos destinados a morir, todos vamos a morir en algún momento y así como en una semana murieron cuatro personajes públicos, cada día mueren miles de personas y nadie dice nada. Es obvio que la diferencia está en que estos últimos no son personajes públicos pero son personas al fin y al cabo, al igual que Michael Jackson y compañía. Todos hemos de morir algún día tarde o temprano; por distintas o parecidas razones; solos o acompañados.
La muerte nos ha de llegar un jueves, digamos, el mismo jueves que pudieron haber muerto dos primos nuestros (que ni siquiera se conocían quizás) o dos homónimos. Eso sucede por la cantidad de gente que hay en el mundo y el destino, en suma igual, que a todos nos toca.
Hoy no podemos hablar de la actualidad sin mencionar estas cuatro importantes defunciones, al igual que un día una familia cualquiera no podía hablar normalmente por la partida de uno o más allegados. Todos hemos de morir, solamente que nadie nunca piensa en ello, aunque lo sabe. Nunca nadie imagina la muerte de nadie, aunque esto pase siempre en esta vida, y nunca estamos preparados para cuando esto le sucede a alguien que simplemente no queremos que se vaya y menos para siempre. “Hijo, murió tu padre.” Llantos. Sufrimiento. Todo totalmente justificado, pero, ¿acaso no sabíamos que algún día el viejo se iba a morir? ¿Acaso eso no tiene que suceder? Pues la respuesta es simple y lamentablemente sí. “Hoy la noticia del día son las impresionantes muertes de dos grandes representantes de los Estados Unidos: Farrah Fawcett y Michael Jackson y también la muerte por estrangulación, de la princesa del folklore: Alicia Delgado.” Manos a la boca, algunas lágrimas, rezos exagerados y apurados, miradas al cielo, refranes famosos, ataques de furia, besos a una imagen, a un disco, a un DVD. Todo totalmente justificado, pero ¿acaso no sabíamos que algún día estos tres personajes se iban a morir? ¿Acaso eso no tiene que suceder? Pues la respuesta es simple y lamentablemente sí.

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