viernes, 12 de febrero de 2010

A las musas

Como dolor que desgarra el alma,
cual sangre roja tras la guerra
y, entre la lluvia,
pupilas atentas.

Una gota de tinta cae
en el inhóspito papel,
que narra las batallas
jamás libradas,
entre versos y letras.

Y llora el poeta,
tras acabar su obra,
y nadie lo escucha,
él tampoco, quizás.

Y se va ahogando
en aquel mar,
mientras el viento lo empuja,
intentando flotar.

Intratable marea,
incesante agonía,
la noche de un hombre
y del poeta, el día.

Ruge la libertad
cuanto la literatura le hastía
y entre alguna sonrisa,
se confunde la vida.

Sostén de las verdades,
de las mentiras,
de los sufrimientos:
tan sólo papel.

Volando por el cielo,
sin siquiera despegar
la música de los poetas,
va durmiéndolos,
entre la vida y los besos,
confundiéndose ellos sin saberlo,
mareados por el éxtasis,
(entre creaciones,
realidades
e ilusiones)
de noches y días,
de excelsos paisajes,
de lúgubres armonías,
que les brindan,
indiferentes, tranquilas
y a veces confusas
aquellas indomables damas,
llamadas musas.

¿Es esta una balada?

Es esta una balada,
de aquellas que Homero no escribió,
una Odisea,
un Ulises de Joyce,
una obra de arte con todo rigor.

Y es que los versos que uno escribe,
se van uniendo,
al unísono compás
de la tenue obscuridad;
al mismo paso insoluble
de todas aquestas nubes,
de todo rincón escondido
por el firmamento lúgubre.

Intrínseco deseo el del poeta,
que escribe y escribe,
deseo de gloria,
deseo de ser libre.
Y la incesante verdad,
se pasea festiva
y muestra los atributos
de su enorme fealdad.

La noche se ha vuelto día
y el poeta se ha unido a la orgía
de todos aquellos guerreros,
que no se rindieron
y que tan solo murieron
bajo la responsabilidad
de este magno gobierno.

Y es que este poema
yo no lo escribo,
lo escriben todos aquellos;
es un grito,
es un arte,
es ya más que una libertad;
son letras, son versos,
que se escurren por el suelo
y se manchan con sangre.

Es la sangre, es la muerte,
son los poetas, son los poemas,
y, sobre todo,
es la esclavitud,
que a, casi todos, condena.