sábado, 15 de mayo de 2010

De un comienzo, de un final

Un poema de este autor jamás será
lo que mis ojos han de ver,
lo que mis ojos han de ser
y lo que en mí vacilará.

Las ruinas, de donde erigieron
la existencia humana
no sólo no nos sana,
sino que además conmigo nacieron,

así como con mi padre existieron, siendo
él al final el polvo que va huyendo,
mientras se queda en mí.

Aunque debo admitir: es muy tarde,
este poema, con sus versos, arde
en las mismas ruinas, que soy, seré y fui.

No hay comentarios:

Publicar un comentario