domingo, 29 de noviembre de 2009

Morfeo y sus tierras

De cuanto el sueño abarca
y de la realidad separa,
no es ignorado,
que no sepamos nada.

Del morir, se separa
la fina línea del vivir,
y cuanto ostenta el hombre
más allá de las lindes no ha de seguir.

Se traza en el tenue lienzo
la pintura de todo aquel que vive,
mas no vive aquel que traza,
al que sueño llaman.

Se pierde todo cuanto se vive,
se siente todo cual viviente,
se oye todo lo muerto,
se ve todo lo invisible.

Imagen traída
de esotros lugares que uno imagina,
inexistencia pura,
la realidad que el sueño confina.

Cual confabulación divina,
cual adiós de todo tiempo,
abrazador final,
abrazador comienzo.

Se escucha el canto invisible
de las musas del mar,
tiernas voces que atrapan, que viven
y que, cual sueño real o tan solo semejante,
matan.

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